Para compensar la desidia que en las últimas semanas me ha permitido dejar correr los días sin componer nuevos palíndromos, pensé anoche que debía imponerme alguna dificultad que se añadiera a la labor que antes acometía con tanto ánimo.
Quizá sea que me aburro, me dije yo entre lo que me rodeaba, y del mismo modo que un ya diestro dibujante diestro prueba a cambiar de mano cuando todos los dibujos le salen bien, se me ocurrió probar el ensamblaje de palíndromos en otro idioma.
¡Nunca me alegraré lo suficiente de haber tomado tal decisión! ¡Es más fácil de lo que pensaba! Sin ir más lejos, aquí tenemos el que se me ocurrió. Vamos, que me vino solo a la mente:
As I sleep, Anna peels I S.A.
En español no palindrómico se diría
Mientras duermo, Anna pela una sociedad anónima. Ya que estoy hablando yo, si no os importa me permito sugerir una variante en la traducción: mejor sería decir
Mientras yo duermo, Anna pela una sociedad anónima. Si se ha subrayado la acción de Anna (pelar una S.A.) porque se ha dicho su nombre, conseguiremos un efecto señalador mediante el sencillo truco de mencionar también el otro sujeto (
yo, que está -pero no estoy- durmiendo), cuando en este caso no era necesario porque en nuestro idioma la conjugación
delata al sujeto. Con la sencilla operación de añadir
yo le damos un matiz comparativo a la frase, que sin el pronombre, qué prohombre, no se relacionaba consigo misma más que de modo temporal.
Yo duermo y Anna trabaja, venimos a decir, y estas palabras podrían estar en boca de un montón de gente, y eso es a lo que debemos aspirar al escribir. Que trabaje ella.
¿Pero a qué se dedica Anna? Anna peels I S.A., id est, Anna pela I S.A. Anna es la chica que ya ha aparecido antes.
To peel es pelar, quitarle la piel a algo. I es uno, 1, en numeración romana. Se escribe I tanto si queremos decir
uno como si queremos decir
una (los trucos del palindromista, cuya arma es la versatilidad). ¿Cómo debemos entender que Anna pela una
S.A.? Por supuesto, en sentido figurado. Anna está liberando a esa empresa de las pieles que nos separan de su corazón. Aventuro que dichas pieles son un montón de papeles, falsas pistas, dobles y triples cuentas y truquitos de ese tipo para burlarle unas cuantas libras a Hacienda.
O sea, la situación es que Anna y yo nos hemos asociado para hacernos cargo de una empresa cuyas cuentas y situación legal eran confusísimas. Como hemos visto, a pesar de todo, posibilidades de negocio en ella, decidimos sacarla a flote, pero para ello es necesario introducir unos cambios. Como yo no sé hacerlos, me quedo durmiendo mientras ella se ocupa de la auditoría.